Monitoreo De La Crecida Del Río Uruguay
El río Uruguay avanza con fuerza, golpea con crudeza a Santo Tomé y continúa hacia sur correntino
La región mesopotámica se encuentra en virtual estado de alerta ante el avance implacable de una onda de crecida histórica proveniente de aguas arriba. Las localidades ribereñas de la costa correntina intensifican por estas horas los operativos de prevención mientras miden metro a metro el pulso de un caudal que no da tregua.
Un escenario crítico en la cabecera departamental
El panorama más complejo se concentra en Santo Tomé, donde el hidrómetro local marcó un incremento drástico que ya superó las marcas de principios de julio y obligó a las familias de los sectores más vulnerables a iniciar autoevacuaciones preventivas. En paralelo, el comité de emergencia local mantiene las guardias activas las veinticuatro horas ante la inminencia de un pico que comprometerá aún más la infraestructura urbana ribereña.
El pulso de la onda hídrica hacia el sur
A lo largo de toda la traza provincial, desde Alvear, La Cruz y Yapeyú hasta Paso de los Libres y Monte Caseros, las defensas civiles y los equipos comunales ajustan los protocolos de respuesta. La masa líquida continúa su desplazamiento inexorable hacia el sur, transformando el paisaje de las costas e imponiendo un seguimiento estricto en cada puerto.
El origen del fenómeno en la alta cuenca
Esta inusual crecida responde directamente a las precipitaciones persistentes y de carácter extraordinario que azotaron en los últimos días a los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul.
A este panorama meteorológico adverso se le acopló el colosal volumen de agua erogado por la represa Foz do Chapecó, cuyas compuertas descargaron flujos monumentales que septuplican su promedio histórico habitual. Esa monumental masa de agua es la que hoy transita por el curso principal, desafiando las defensas naturales y poniendo en jaque a las comunidades litoraleñas.








