Política
Agricultura familiar: resiliencia y sostenibilidad de un sector clave contra la crisis de la alimentación mundial

Agricultura familiar: resiliencia y sostenibilidad de un sector clave contra la crisis de la alimentación mundial
27/04/2026 |

La agricultura familiar produce cerca del 80% de los alimentos globales, siendo esencial para la seguridad alimentaria y la economía rural. En Sudamérica, representa el 82% de los establecimientos y genera el 80% de los alimentos, aunque solo ocupa el 18% de la tierra agrícola.

 

 

Este modelo productivo, basado en prácticas tradicionales y arraigo territorial, se distingue por su menor impacto ambiental en comparación con la agricultura industrial.

Evidencia científica

Según revela el portal Tiempo Argentino, el investigador Hernán Dieguez (FAUBA) comparó mediante información satelital el desempeño ambiental de predios familiares y no familiares en Argentina y Uruguay. Los resultados fueron contundentes:

En el 96,8% de los casos, las unidades familiares mostraron mejor desempeño ambiental.
Conservan más hábitats naturales (bosques y pastizales).
Son más biodiversas y protegen mejor los suelos.
Ofrecen más servicios ecosistémicos, como control de erosión, formación de suelo y regulación hídrica.

Un legado intergeneracional

Dieguez explica que el mejor desempeño ambiental se relaciona con el arraigo y la visión a largo plazo de los agricultores familiares, quienes buscan transferir la tierra a las siguientes generaciones. Esto los incentiva a adoptar prácticas sostenibles y a fomentar paisajes multifuncionales que generan beneficios ambientales, sociales y económicos.

[agricultura familiar]
La agricultura familiar es esencial para la economía rural y representa el 82% de los establecimientos en Sudamérica.

Políticas públicas en retroceso

A pesar de su importancia, en Argentina se han desarticulado políticas de apoyo al sector:

Eliminación del Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena.
Desmantelamiento del programa ProHuerta.
Cierre de la Dirección Nacional de Agroecología.
Desfinanciamiento del INTA, debilitando su capacidad de asistencia técnica.

Esto deja a las fincas familiares más vulnerables económicamente y sin respaldo institucional para sostener su resiliencia.

Beneficios de la agricultura familiar

Los aportes de este modelo productivo son múltiples:

Seguridad alimentaria: abastece mercados locales y nacionales con alimentos sanos y variados.
Sostenibilidad ambiental: conserva biodiversidad y recursos genéticos, cultivando de manera más diversa que la agricultura industrial.
Economía rural y social: genera empleo y reduce la pobreza en zonas rurales.
Arraigo cultural: mantiene vivas tradiciones agrícolas y fortalece comunidades.
Resiliencia climática: utiliza técnicas adaptadas que protegen el suelo y mitigan el cambio climático.

La agricultura familiar es mucho más que un sistema productivo: es un pilar de la seguridad alimentaria mundial y un motor de sostenibilidad ambiental. Sin embargo, requiere políticas públicas que reconozcan su valor y fortalezcan su resiliencia.

Invertir en este sector significa apostar por un futuro con alimentos más sanos, ecosistemas más equilibrados y comunidades rurales más fuertes.

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