Sociedad
El abandono de la Reserva Los Andes ante minería de litio en Salta

El abandono de la Reserva Los Andes ante minería de litio en Salta
31/03/2026 |

La Reserva Los Andes en Salta enfrenta abandono mientras crece la minería de litio, poniendo en riesgo su rica biodiversidad. Este es un claro ejemplo del conflicto entre la conservación de la naturaleza y la explotación de recursos minerales.

A pesar de la aprobación de un plan de manejo, la falta de implementación y la creciente actividad minera amenazan un ecosistema crucial para la biodiversidad y el equilibrio hídrico.

El espacio protegido más extenso de Salta no cuenta con una gestión eficaz, lo que deja abierta la puerta para que la extracción de litio avance en un entorno delicado.

A pesar de su importancia, la Reserva Los Andes, que cubre la mayor parte de las áreas protegidas en Salta, sigue sin un marco de gestión efectivo.

Aunque un plan fue aprobado oficialmente, aún no se ha puesto en práctica, a pesar de la colaboración científica previa.

La falta de gestión se refleja en la insuficiencia de personal y recursos. Un solo guardaparques, sin el respaldo necesario, vigila una extensión de más de 14.000 kilómetros cuadrados, área que supera en tamaño a varios países pequeños.

Reserva de los Andes amenazada por la minería de litio

La Reserva Natural de Fauna Silvestre Los Andes, ubicada en el noroeste de Argentina, es un ecosistema único donde los salares, lagunas y arroyos actúan como oasis en el desierto.

Estos ecosistemas dependen de un equilibrio hídrico extremadamente frágil, ya que el agua es un recurso vital tanto para la biodiversidad como para las comunidades locales.

La minería de litio, que consume grandes cantidades de agua, representa una amenaza directa para este equilibrio, especialmente en una región donde las lagunas son más pequeñas y vulnerables que en otras áreas mineras cercanas.

A pesar de su importancia, la reserva —que constituye el 80% de la superficie protegida de la provincia de Salta— carece de un plan de manejo operativo.

El documento, desarrollado entre 2017 y 2018 con la participación de expertos científicos, fue aprobado pero nunca implementado, quedando sin ejecución.

Esta falta de gestión se evidencia en la escasez de recursos: solo un guardaparque sin equipamiento suficiente supervisa un área más grande que países como Líbano o Montenegro.

La reserva alberga especies emblemáticas como flamencos andinos, vicuñas y aves endémicas, muchas de ellas amenazadas.

Los expertos señalan que la actividad minera está afectando estas poblaciones. En algunos salares, las colonias de flamencos han disminuido significativamente, reduciéndose de cientos de nidos a apenas una decena.

Además, la presión humana asociada a la minería genera efectos indirectos, como la presencia de residuos y depredadores oportunistas, que empeoran la situación de las especies vulnerables.

Los salares actúan como cuencas cerradas endorreicas en las que cualquier alteración tiene efectos acumulativos.

Estos ecosistemas son reguladores climáticos y captadores de carbono, y sostienen cadenas biológicas complejas, desde microorganismos hasta aves y mamíferos.

Alterar su equilibrio hídrico puede causar impactos irreversibles, no solo a nivel local, sino también en el conjunto del sistema ambiental.

El plan de gestión incluía medidas como la zonificación del territorio, con áreas de conservación estricta, uso limitado y explotación controlada.

También contemplaba mejoras para las comunidades locales, como acceso al agua, energías alternativas y apoyo a la producción ganadera sostenible.

A pesar de contar con financiación internacional, el proyecto nunca se ejecutó, dejando a la reserva sin protección efectiva.

El plan fue financiado en parte por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dentro de un programa de desarrollo sostenible.

Se esperaba una inversión de más de 4 millones de dólares para realizar unas 60 acciones en cinco años, muchas de las cuales se destinaban a mejorar la gestión ambiental y el bienestar local.

Sin embargo, a pesar de contar con recursos asignados, las autoridades no avanzaron en su implementación, generando críticas sobre la gestión pública.

El litio es un recurso estratégico para la transición energética global, lo que ha intensificado su explotación en regiones como Salta.

No obstante, los expertos advierten que este modelo puede generar conflictos socioambientales, especialmente cuando se lleva a cabo en áreas sensibles sin la planificación adecuada.

La situación de la Reserva Los Andes refleja el desafío de equilibrar la demanda de minerales críticos con la protección de ecosistemas clave y las comunidades locales.

El sitio alberga fauna emblemática como flamencos andinos, vicuñas y especies de aves únicas, muchas de ellas en peligro. Los especialistas advierten que la actividad minera ya está afectando la biodiversidad, con una drástica reducción de colonias reproductoras en algunos salares.

La presión humana vinculada a la extracción también causa daños indirectos, como la acumulación de residuos y la proliferación de depredadores oportunistas, lo que pone en mayor peligro a especies que ya luchan por sobrevivir en un entorno cambiante.

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