Política
Bacterias nativas del AMBA capaces de degradar colorantes industriales: un hallazgo que abre la puerta a ríos más limpios
En los arroyos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), científicos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet descubrieron dos bacterias nativas capaces de descomponer colorantes industriales altamente persistentes.
El hallazgo, publicado en Journal of Water & Health, muestra que estas bacterias pueden degradar hasta el 96,7 % del Verde de Malaquita y el 87,6 % del Negro Ácido 210 en menos de 24 horas.
El avance surge en un contexto crítico: los cursos de agua del AMBA están cada vez más expuestos a descargas industriales que contienen colorantes difíciles de eliminar, tóxicos para la agricultura y los ambientes marinos.
El estudio y su metodología
El equipo liderado por los doctores Alfredo Gallego y Sonia Korol tomó muestras en cinco puntos del AMBA: Río de la Plata, arroyo Medrano, arroyo Morón, La Boca y Lanús.
Se analizaron parámetros de calidad del agua, demanda química y bioquímica de oxígeno, y presencia de bacterias nocivas.
Se seleccionaron cinco colorantes: Verde de Malaquita, Negro Ácido 210, Naranja Directo 39, Rojo de Alizarina y Violeta de Genciana.
La prueba clave fue medir el consumo de oxígeno: si aumentaba, las bacterias estaban degradando el compuesto.
En la mayoría de los sitios, los colorantes inhibieron la actividad bacteriana. Sin embargo, el arroyo Medrano fue la excepción: allí las bacterias resistieron y comenzaron a degradar los compuestos, probablemente por la exposición prolongada a contaminantes de industrias textiles cercanas.
Resultados principales
De las 28 bacterias aisladas, dos cepas sobresalieron:
Aeromonas sp., capaz de degradar el Verde de Malaquita.
Shewanella sp., eficiente contra el Negro Ácido 210.
Ambas mostraron una eficiencia superior al 87 %, confirmando que la naturaleza puede ofrecer soluciones frente a contaminantes persistentes.
[colorantes industriales]
El 96,7 % del Verde de Malaquita puede ser degradado por bacterias nativas.
Implicancias ambientales y sociales
El descubrimiento abre la posibilidad de aplicar estas bacterias en plantas de tratamiento de efluentes industriales, evitando que los colorantes lleguen a los arroyos. Según Gallego:
“Las cepas que identificamos podrían emplearse para el tratamiento de efluentes y así prevenir más contaminación de los cursos de agua”.
Además, los investigadores sugieren que la presencia de bacterias degradadoras puede servir como indicador histórico de contaminación en un arroyo. Si no se encuentran, podría significar que el curso de agua no sufrió exposición prolongada a colorantes.
Próximos pasos
El equipo continúa evaluando factores que influyen en la degradación:
Tipo de fuente de carbono.
pH del agua.
Temperatura.
Estos estudios buscan optimizar la eficiencia del proceso y ampliar su aplicación en distintos escenarios.
Las bacterias Aeromonas sp. y Shewanella sp. descubiertas en el AMBA muestran que la propia naturaleza puede ayudar a limpiar lo que la actividad humana ensucia. Su aplicación en sistemas de tratamiento abre la posibilidad de pensar en ríos y arroyos más claros, menos tóxicos y con menor riesgo para la salud pública.







