TEMA: EL DÓLAR

Los encuestadores no leen a Ale Colle ni a Trovato (¡...!) 

<p>Los encuestadores no leen a Ale Colle ni a Trovato (¡...!) </p>
03/06/2019 |

Los investigadores de opinión pública deberían aprender macroeconomía porque, de lo contrario, siempre llegan tarde a la evolución de la conducta de sus sondeados. La cuestión no es cuánto recupera Mauricio Macri con la paridad cambiaria 'planchada' sino cuánto perderá cuando la paridad cambiaria se mueva, y si esto sucederá antes de las PASO o antes de la 1ra. vuelta.


El consultor Carlos Germano fue entrevistado por Carlos Méndez por FM Milenium (sigue ausente con aviso Charly Fernández), a quien le explicó que el presidente Mauricio Macri construye un intento de recuperación de imagen positiva sobre el dólar 'inamovible'.

El economista Javier Alvaredo, de la consultora ACM, le dijo minutos más tarde a Méndez que la Administración Macri se ha encontrado con dólares adicionales consecuencia de la mejora en el precio de la soja, y entonces se siente más seguro. También mencionó lo de la recuperación probable de Macri en modo electoral, cabalgando sobre el dólar estable.

Es cierto que en la apertura del mercado, 1 hora y media después, el Palacio de Hacienda se mostró inmutable pese al riesgo-país escalando a 992 puntos básicos, porque el dólar no se mueve.

A propósito de la afirmación de Alvaredo, el economista-periodista Alejandro Colle (su amigo Guillermo Kohan sigue insistiendo que casi nadie sabe más del dólar que Colle), escribió una interesante nota en el diario Ámbito Financiero (donde también trabajó Kohan).

"(...) Bastó el anuncio para generar una ventana de pax cambiaria. Hasta ahora el BCRA no necesitó vender divisas, más allá de los US$ 60 millones diarios del Tesoro. Poco contribuyó la liquidación de exportadores de cereales y oleaginosas, que el mes pasado aportó US$ 2.395 millones (un promedio de US$ 79 millones diarios, la mitad de lo esperado). Se replegó la demanda y aumentó la oferta financiera de dólares para aprovechar los rendimientos en moneda local que parten del 4,5% en un plazo común.


Hasta ahora el BCRA no necesitó intervenir. Pero las definiciones políticas, más las tensiones globales y la mayor aversión al riesgo pueden combinarse de tal manera que aceleren la dolarización de portafolios. Las cifras del Balance Cambiario del BCRA muestran que en febrero la Formación de Activos Externos del Sector Privado no Financiero fue de US$ 965 millones. En marzo pasó a US$ 1.771 millones. Y en abril creció un 32,2% a US$ 2.341 millones. Habrá que ver si la oferta alcanza para equilibrar el mercado."

El escepticismo de Colle es un llamado de atención.

Él fundamentó su escepticismo:

"(...) Los bonos soberanos estuvieron castigados, algo que se reflejó en el salto del riesgo-país. Tras recuperarse de un nivel superior a los 1.000 puntos básicos y perforar los 900, volvió a dispararse hasta 984 en menos de un mes. Los títulos públicos en dólares siguen acusando bajas superiores al 1% diario, sobre todo en la parte corta de la curva. El Bonar 20 ofrece un rendimiento del 18,9% y el Bonar 2024, del 19% anual. Números altos que reflejan la prevención del mercado ante lo que consideran una eventual dificultad del Estado para hacer frente a los compromisos financieros a partir de 2020. Los bonos largos, en cambio, como el Bonar 2037 o el centenario tienen tasas del 12,5% y el 10,8%. La diferencia es la medida de la vulnerabilidad de las obligaciones más cercanas. En el mercado se maneja la posibilidad de una reestructuración de la deuda privada, con diferentes variantes, todas voluntarias, que incluyen estirar plazos, bajar tasas y probable quita de capital, que crece junto a la probabilidad de un triunfo de los Fernández. O una combinación de las 3.

Cualquiera sea el que gane las presidenciales, y pese a las encomiables declaraciones de varios políticos respecto de que se van a respetar las obligaciones, descartando cualquier posibilidad de default, desde lo técnico faltan precisiones respecto de cómo se generarán los recursos para poder cumplir en tiempo y forma. El bono dual que vence en febrero muestra un rendimiento superior al 30% en dólares, dato que revela la preocupación del mercado respecto de un posible cambio en las reglas de juego cambiarias. Hasta ahora, la licencia que logró el BCRA del FMI para intervenir vendiendo reservas internacionales sirvió para desacoplar al dólar del resto de los activos. Desde el 29 de abril la cotización del dólar bajó un 2,8% y permitió ganancias de al menos el 7% mensual a quienes invirtieron en pesos. (...)".

En este contexto, es interesante un fragmento que deslizó el administrador de portafolios de inversiones Marcelo Trovato, de Pronóstico Bursátil:

"(...) No hay más dólares, la morosidad bancaria supera el 4.5% al mismo nivel del 2001, luego 2002 se sextuplicó, pero hoy ya se encuentra como en aquel fatídico año donde muchos anticipamos lo que finalmente pasaría.

El arbitraje de plazo fijo contra dólares ya comenzó y se va incrementar conforme avancen las semanas, la demanda será diez veces superior a los que el Banco Central y el Tesoro imaginan, y convengamos que a esta altura de los acontecimientos las autoridades nunca han dado muestras de anticipar ni una sola de las crisis que venimos viviendo en estos tres años y medio. (...)".

Por lo tanto:

1. ¿Hay dólares suficientes para satisfacer la demanda del público o no hay dólares suficientes?

2. ¿Cuál es el plan B de Mauricio Macri si el dólar se mueve en la carrera electoral hacia octubre?

3. Si habrá renegociación con el FMI (algo que el ministro Nicolás Dujovne decidió desmentir en la portada del diario El Cronista Comercial, aunque casi nadie le cree al ex columnista del programa televisivo Odisea Argentina), cualquiera gane los comicios de octubre, ¿cómo impacta en la expectativa cambiaria del mercado?

4. ¿Cómo se pondera el impacto del escenario externo sobre la paridad cambiaria, comenzando por el menor crecimiento de Brasil? (Chile acaba de sumarse a la desaceleración).

Los encuestadores deberían comenzar a incorporar en sus análisis escenarios alternativos. Por ejemplo, escenario con el dólar inamovible vs. escenario con el dólar moviéndose a $52 vs. escenario con el dólar moviéndose a $60. De lo contrario no estarán trabajando en profundidad sobre las expectativas verdaderas de la opinión pública.