LA COYUNTURA DE MACRI

Bien con los gobernadores y los sindicalistas, mal con los economistas

<p>Bien con los gobernadores y los sindicalistas, mal con los economistas</p>
12/11/2017 |

 Comenzó, quizás, la más dura etapa para el Gobierno de Mauricio Macri, en la que intentará concretar las mayores reformas que ha esbozado en casi 2 años de gestión, consecuencia de reunir todos los problemas, críticas y quejas que han presentado diversos sectores, sobre todo patronales y profesionales, y los que identificaron los funcionarios en 21 meses.

Según el diagnóstico que hizo el atomizado y acéfalo equipo económico del Gobierno de Mauricio Macri, todas las modificaciones anunciadas (y las que vendrán en una 2da. y 3ra. tanda) abordan temas que impiden o dificultan que llegue la “lluvia de inversiones” prometida, quitan competitividad a la producción local o generan sobrecostos innecesarios, que dificultan el consumo interna o las exportaciones.

Fiel al estilo macrista, todo el paquete se presentó en forma parcial, desordenado, con pocas explicaciones, con textos que no son definitivos pero con esperanzas de que, una vez que se alcancen los consensos, ingresen al Congreso. De esta forma, el Gobierno intenta que diputados y senadores hagan la menor cantidad de modificaciones posibles, dado que, en forma previa, todas las corporaciones ya hicieron sus críticas y aportes.

No es casual que el paquete de reformas se diera a conocer luego del triunfo electoral. Hasta ese momento, el Gobierno de Mauricio Macri no creía tener el capital político necesario para doblegar a la oposición peronista, massista y kirchnerista. Pero, luego de contar los votos, el peronismo quedó sin liderazgo, Cristina Fernández de Kirchner sumó su 3ra. derrota consecutiva y el massismo ha ingresado en el mundo del anecdotario político, junto con el angelocismo, el bordonismo y otros ismos fracasados.


En la Casa Rosada creen que el acuerdo con Miguel Ángel Pichetto alcanza para que los temas pasen por el Senado sin problemas, mientras que en la Cámara de Diputados, el interbloque Cambiemos pasará a ser el más poderoso y el peronismo promete no ofrecer una resistencia sangrienta. Así, el kirchnerismo quedó aislado en ambas cámaras y, junto con la izquierda, serán los únicos que podrán intentar un rechazo a los cambios, aunque no tendrán los votos para hacer sentir su posición.

Dos grandes negociaciones se llevaron a cabo esta semana:

> el Presidente de la Nación, la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Interior, Obras Públicas y Finanzas se concentraron en buscar un acuerdo con los gobernadores; y

> el Ministerio de Trabajo avanzó con los gremios.

¿Cuál fue el resultado de una semana tan intensa? Sin caer en derrotismo intencionados y exitismos interesados, se puede decir que la Casa Rosada logró una pequeña ventaja, dado que puso sobre la mesa todos los problemas, algunas propuestas y varias ofertas; lo que implica que la siguiente movida queda en manos de gobernadores y sindicalistas.

La primera movida fue ofrecer retirar de sede judicial la demanda que presentó la Provincia de Buenos Aires sobre el Fondo del Conurbano, a cambio de cubrir las necesidades de fondos del Gobierno de María Eugenia Vidal con giros del Tesoro Nacional, siempre que las provincias retiren las 56 demandas contra la Nación por distribución de recursos.

Así,

> la Provincia de Buenos Aires renuncia a reclamar $ 400.000 millones a las provincias,

> las provincias renuncian a reclamar $ 340.000 millones a la Nación,

> la Nación le asigna al Gobierno de María Eugenia Vidal $ 40.000 millones de pesos en 2018 y $ 65.000 millones en 2019; y

> la Nación aporta $ 230.000 millones a coparticipar, provenientes del Impuesto a las Ganancias y la promesa de que el Tesoro compensará a cualquier provincia que reciba menos dinero que este año.

La foto de María Eugenia Vidal visitando a Ricardo Lorenzetti encendió la alarma en los gobernadores.
La foto de María Eugenia Vidal visitando a Ricardo Lorenzetti encendió la alarma en los gobernadores.
El paquete incluye que las provincias deben aplicar la Ley de Responsabilidad Fiscal y hacer un fuerte ajuste en las alícuotas de Ingresos Brutos o eliminarlo.

Lo que no queda en claro es si, como parte del acuerdo se incluye

> la refinanciación de las deudas provinciales con la Nación,
> la estatización de las cajas jubilatorias de 13 provincias y
> las autorizaciones para colocar deuda en el exterior.

Es una redistribución de fondos como nunca se ha visto entre la Nación y las provincias.

De esta forma, Mauricio Macri queda a un paso de cumplir con el mandato de la Constitución Nacional de 1994 de pactar una nueva coparticipación federal, en consenso con las provincias; algo que ni siquiera intentaron Carlos Saúl Menem, Eduardo Duhalde, Fernando de la Rúa, Néstor Kirchner y CFK.

Por ese motivo, la movida que encabeza hoy Mauricio Macri, puede ser histórica, si llega a buen puerto.

¿Cuál será la reacción de los gobernadores? Un “poroteo” que se hizo el viernes 10/11 en la Casa Rosada indica que

> cuentan con el apoyo de casi una docena de gobernantes provinciales,

> otra docena podría dar su respaldo siempre que reciban algunas concesiones, que no son menores; y

> existe otra media docena que rechazará de plano los cambios, sólo para posicionarse políticamente dentro del peronismo o en las estructuras políticas de sus propias provincias (es decir, son razones políticas o económicas).

Gobernadores debatiendo la distribución de recursos federales coparticipables y no coparticipables.
Gobernadores debatiendo la distribución de recursos federales coparticipables y no coparticipables.


La otra negociación, que fue la más “operada” en los medios, fue la del Ministerio de Trabajo con la Confederación General del Trabajo.
A decir verdad, la Reforma Laboral es compleja y tiene algunos problemas de redacción. Según el especialista Julián De Diego, los 144 artículos del proyecto de Ley propuesto fueron redactado por 15 autores diferentes, lo que implica que hay textos con alta calidad técnica, y otros presentan ambigüedades muy peligrosas para todas las partes.

El proyecto oficial avanza sobre la industria del juicio, lo que implica que una larga lista de abogados laboralistas que están en contra de la reforma porque se les acaba el negocio; además, se realizan algunos cambios en la Ley de Contratos de Trabajo, que la CGT dijo que no acepta; y se introducen modificaciones en la Ley de Asociaciones Sindicales, que también fueron descartadas por el sindicalismo peronista y por la izquierda dura, que en los últimos años creó más de 1.000 nuevos gremios.

Menos quejas hay de parte del mundo empresario. Sin embargo, pocos se dieron cuenta que el Fondo de Despidos que se crea para situaciones de crisis es cubierto por la patronal, no por los trabajadores aunque, a cambio, da por tierra con la jurisprudencia del Fuero Laboral en accidentes de trabajo, lo que baja enormemente el costo para las Administradoras de Riesgo de Trabajo y, por efecto directo, para los empleadores.

¿Tendrá las herramientas necesarias el Ministerio de Trabajo para romper la respuesta inicial negativa de la CGT a la Reforma Laboral?

Representantes del Gobierno, encabezados por Triaca, recibieron a los sindicalistas (Foto NA).
Representantes del Gobierno, encabezados por Triaca, recibieron a los sindicalistas (Foto NA).
En los meses recientes, el impulso que el Gobierno le concedió a varias causas judiciales contra sindicalistas creó el clima necesario para que todos los secretarios generales entiendan que si la cartera laboral se mete en sus obras sociales, pocos podrían explicar sus gastos y resultados. Así, puede demorar un poco más o un poco menos, pero en la Casa Rosada consideran que el proyecto de Ley llegará al Congreso con pocas modificaciones.

De esta forma, con el capital político obtenido en las urnas, la división del peronismo, el aislamiento del kirchnerismo, el fracaso electoral de los gobernadores opositores y las cuentas comprometidas de las sindicalistas, en la Casa Rosada sobra optimismo para conseguir la aprobación de las Reformas Fiscal y Laboral, además del nuevo acuerdo de coparticipación.

Por eso, en este escenario, Mauricio Macri ordenó a la Jefatura de Gabinete ofrecer, como parte de la negociación, la eliminación de la Emergencia Pública, mal llamada Emergencia Económica, la norma que creó Eduardo Duhalde en 2002 para gobernar en medio de la crisis.

De confirmarse este anuncio que hizo el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, Macri avanzará en la devolución de facultades al Congreso como ningún otro Presidente de la Nación se animó a instrumentar en 15 años.

Es más, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, pese a tener sometido al peronismo y con mayoría en ambas cámaras, mantuvieron vigente este norma para administrar y decidir sin someterse al desgaste que implica pasar por el Congreso en cada tema.

La mal llamada Ley de Emergencia Económica permite al Poder Ejecutivo renegociar contratos con concesionarias de servicios públicos, crear impuestos, congelar tarifas, fijar precios y otra decena de funciones sin tener que ser negociadas en el Congreso. Eso implica que, ante cada tema ríspido que tenga que aprobar el Gobierno, deberá reunir las mayorías legislativas para lograrlo. Hoy, la Casa Rosada cree que conseguirá eso con facilidad, pero ¿cómo será dentro de dos, cuatro o seis años? El peronismo está dividió hoy, pero la decisión presidencial es una apuesta a que esa división durará muchos años.

La construcción de una mayoría por parte de los gobierno no peronistas se basó en sumar a los “lobos solitarios” que quedan boyando en el Congreso en el período entre la decadencia de un liderazgo peronista y la elección de otro en su reemplazo. Pero cuando el peronismo define un nuevo líder, los “lobos solitarios” se unen a “la manada” y debilitan las posibilidades de las administraciones no peronistas de aprobar temas en el Congreso e ingresan en una espiral de decadencia que los llevó a perder el poder, tal como fueron los casos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa.

En tanto, mientras el Gobierno lleva adelante una estrategia política muy arriesgada a mediano plazo, el frente económico se le comienza a complicar.

De izq. a der.: Miguel Broda, Javier Milei, Juan Carlos de Pablo y José Luis Espert.
De izq. a der.: Miguel Broda, Javier Milei, Juan Carlos de Pablo y José Luis Espert.
En menos de 2 semanas, Carlos Melconián, Miguel Ángel Broda, Juan Carlos de Pablo, Guillermo Calvo y Mario Blejer han explicado que no alcanza con la suba de tasas para combatir la inflación; mientras que varios de ellos, sumados Agustín Monteverde, José Luis Espert, Javier Milei, Aldo Abraham y Fausto Spotorno, han criticado la sostenibilidad de seguir recurriendo al endeudamiento para cubrir el déficit fiscal.

Según el rosarino Salvador Distéfano, el Gobierno tendrá que cubrir necesidades financieras equivalentes al 14,5% del PBI durante 2018, entre pagos de deuda e intereses de Lebacs y cubrir el déficit fiscal. En ese marco, las reformas que plantea Mauricio Macri van más allá de “ordenar el país”, en el fondo, implican evitar, o no, una nueva crisis financiera.