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Obama corteja a los latinos "sin papeles"

Obama corteja a los latinos "sin papeles"
16/06/2012 | Con un ojo puesto en las elecciones de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ganó hoy un punto de oro en el corazón de los hispanos al anunciar la suspensión de las deportaciones de los “dreamers”, los jóvenes que llegaron ilegalmente al país, de niños y sin saberlo, y hoy estudian o tienen intenciones de sumarse a las fuerzas armadas.

 

Como a casi todos los estadounidenses, a los votantes latinos les importa más que nada la marcha de la economía, pero la odisea de los “dreamers”, cientos de miles de jóvenes que estaban amenazados por la expulsión del país, es un tema central en el sentimiento de los hispanos .

“Estos jóvenes son estadounidenses en sus corazones, en sus mentes, en todas las maneras posibles menos una: en los papeles” de residencia, dijo Obama.

Según estimó el Pew Hispanic Center, un prestigioso centro de estudios sobre asuntos de los latinos, la medida puede beneficiar hasta a 1,4 millones de adolescentes y adultos jóvenes que viven en este país sin documentos.

Se trata de “ chicos que estudian en nuestras escuelas , juegan en nuestros vecindarios, son amigos de nuestros hijos y que juraron la bandera”, explicó Obama, y que “en general no tenían idea de que eran indocumentados hasta que solicitaron legalmente para un trabajo, o una licencia de conducir”.

Obama pidió a sus compatriotas “ponerse en el lugar de estos chicos” y tratar de entender lo que se siente cuando “se estudió duro, se trabajó duro, se hizo todo bien” y luego “verse amenazado por la deportación a un país que no se conoce, con una lengua que posiblemente ni siquiera hablan”.

La directiva, explicó la ministra de Seguridad Interior, Janet Napolitano, establece criterios para suspender temporalmente, pero de manera renovable, la deportación de jóvenes de hasta 30 años que entraron al país siendo menores de 16. Tienen que haber vivido aquí por lo menos cinco años, estar estudiando o ser veteranos de las fuerzas armadas y contar con un legajo criminal limpio.

“ Nuestras leyes migratorias deben ser aplicadas de manera firme, pero sensible ”, dijo Napolitano, bajo cuya gestión la deportación de inmigrantes indocumentados, en especial de aquellos con antecedentes criminales, creció dramáticamente, llegando a 1,2 millones en los tres años y medio que va del mandato de Obama, contra los 1,6 millones de la administración de George W. Bush.

Con esta estrategia a dos puntas, Obama está buscando tranquilizar a los que piden “mano dura” contra los indocumentados y, al mismo tiempo, lanzar un “mensaje de amor” a los hispanos, quienes siguen esperando todavía la prometida reforma migratoria .

“No tiene sentido expulsar a jóvenes talentosos que, en todas sus intenciones y propósitos son estadounidenses, simplemente a causa de las acciones de sus padres o por la inacción del Congreso”, afirmó Obama y así disparó contra los republicanos. Es que la Dream Act, la ley que debería ayudar de manera definitiva a estos chicos, está trabada en el Congreso.