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24/05/2015 | 12:02hs
•SOCIEDAD

Las tendencias que marcarán el futuro de Internet

Hoy es una red multiplataforma que mediante tabletas, TV y “smartphones” permite consumir contenidos en vivo de música y videos, desde cualquier lugar y bajo demanda. En el corto y el mediano plazo podría conectar desde los autos y los edificios hasta la ropa y los electrodomésticos del hogar.


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Casi veinte años después de sus primeros pasos en los hogares y algunas empresas, Internet evolucionó de diferentes maneras hasta convertirse en lo que es en la actualidad.
De aquella web inicial que requería de un módem telefónico para leer texto y ver apenas algunas pequeñas fotos, pasó la Web 2.0 y luego llegó el auge de los blogs y las redes sociales como Facebook y Twitter.
Hoy Internet es una red multiplataforma que mediante tabletas, televisores y “smartphones” permite consumir contenidos en vivo de música y videos vía streaming. Desde cualquier lugar y bajo demanda. O conectarnos con cualquier persona en tiempo real.
Pero, lejos de estancarse, Internet continúa evolucionando. El futuro cercano de la Web promete conectar desde los autos y los edificios hasta la ropa y los electrodomésticos del hogar.
Aquí, ocho tendencias que marcarán el futuro de la Red:
1. “Streaming”
El avance de la banda ancha, el aumento de los dispositivos móviles y el cambio en las costumbres de los consumidores produjo un cambio de paradigma en la forma en que se ve televisión.
La vieja idea de la familia reunida frente a la TV ya no puede ser aplicada como una imagen representativa de la realidad. Hoy se pasa del paradigma de la oferta al de la demanda.
Actualmente millones de personas (empujadas por las nuevas generaciones) eligen ver contenidos por la Web y en cualquier pantalla.
Las fuentes pueden ser YouTube, Netflix, Apple TV, las consolas PlayStation o XBox o cualquier otra plataforma.
Datos de la investigadora eMarketer, divulgados por Fibertel a iProfesional, indican que ya cerca de 10 millones de hogares estadounidenses ven TV solo mediante un abono de banda ancha.
La disputa por el negocio se dará en varios frentes en simultáneo.
Por un lado entre las señales y las empresas de cable. Por el otro, en la industria de los fabricantes de televisores y por último, en el terreno de los contenidos, que serán cada vez más bajo demanda, exclusivos y originales (como la serie House Of Cards, producida por Netflix).
Yahoo, HBO y YouTube también pretenden pisar en el terreno de contenidos “on demand”.
2. Multipantallas
Internet abandona definitivamente los monitores tradicionales y se expande hacia todas las pantallas posibles: PC, notebooks, tabletas, “smartphone”, la TV, relojes inteligentes y también automóviles y electrodomésticos.
La Argentina cuenta con 18 millones de personas conectadas a Internet y 4 de cada 10 accede a la red a través de tabletas.
Esa cifra se duplicó en apenas dos años: en 2013, sólo 1 de cada 10 personas usaba una tableta para navegar.
El 97% de las personas que tienen una tableta descargan aplicaciones en ellas y las usan de manera intensiva para mantenerse siempre en contacto en redes sociales, estar al tanto de las últimas noticias y compartir contenido sin importar donde estén, de acuerdo a un informe de IMS Mobile.
3. Monedero virtual
El celular se transforma en la billetera para pagar todo tipo de productos y servicios, pero también para almacenar recibos y facturas.
Son muchos los ejemplos en el mundo que se lanzaron con proyectos de la mano de entidades financieras y “startups” de tecnología. Bitcoin es apenas un ejemplo.
En la Argentina Monedero (adquirida por Visa) y la tarjeta SUBE, que ya permite pagar ciertos servicios además del transporte. En el mundo, Google lanzó Wallet (todavía en fase beta) y el Banco BBVA, Wizzo.
Según un informe de la empresa sueca Ericsson, el 48 por ciento de los propietarios de teléfonos inteligentes prefiere usar su celular para pagar bienes y servicios y un tercio cree que reemplazarán al dinero en efectivo en los próximos tres años.
4. Tecnología vestible
Se trata de la tecnología aplicada a la ropa de vestir, zapatillas y accesorios como relojes, anillos y anteojos.
Conectar estas prendas supone ventajas múltiples como regular la temperatura corporal, emitir señales de GPS, compartir información con otras personas o almacenarla en la nube, ropa con sensores que miden la glucosa, calorías, alergias, la calidad y cantidad de horas de sueño, etc.
Nike y Adidas, por mencionar dos grandes marcas deportivas, ya implementaron sus estrategias de negocios hacia este tipo de tecnologías, junto a Apple, Sony, LG y Motorola, entre otras.
Los consumidores urbanos piensan que la tecnología para vestir, que los ayuda con la actividad física y que regula los niveles de estrés, podría darles una calidad de vida mayor y aumentar entre uno y dos años sus expectativas de vida.
5. Economía colaborativa
También conocida con el término “consumo colaborativo” se refiere a intercambiar bienes y servicios mediante plataformas digitales.
Gracias a Internet, en los últimos años es posible compartir, intercambiar, prestar, regalar o alquilar todo tipo de productos y servicios de una manera que hasta hace muy poco tiempo era impensada.
Surge también como forma de consumo responsable o medido, en contraposición al gasto desmedido que desperdicia recursos naturales, dinero, comida o energía.
Dos de los mayores exponentes de esta nueva tendencia (que según la revista Time forma parte de las ideas que cambiarán el mundo) son las plataformas Airbnb y Uber.
El primero es una plataforma para compartir alojamiento en las principales ciudades del mundo. Las personas rentan sus habitaciones o espacios sin uso para alojar a turistas por un precio significativamente menor a un hotel tradicional.
El servicio Uber fue fundado en 2009 por Garrett Camp y Travis Kalanick y conecta a personas que quieran viajar a algún destino de la ciudad.
Los que tienen un auto particular y quieran ganar dinero como choferes, se registran en el servicio y suben su perfil en línea.
La reputación es dada por los pasajeros, que pueden pagar con tarjeta, sin dinero en efectivo, desde la misma aplicación, ver en un mapa donde está el auto, etc.
Hay muchas otras plataformas exitosas para todo tipo de productos y servicios. Pero el consumo colaborativo está generando grandes conflictos políticos y comerciales con las industrias tradicionales (principalmente turística y de transporte).
6. Internet de las cosas
También llamada “Machine to Machine” (M2M) o “Internet en todo”. Se refiere a conectar cualquier objeto capaz de soportar un chip, una antena y un sensor (de movimiento, temperatura, luz, humedad, etc.).
Los objetos como muebles, electrodomésticos, autos, ropa, paraguas, cepillo de dientes, etc. estarán conectados entre sí y con Internet.
Serán más inteligentes porque se podrá comunicar con ellos, dialogar y recibir la información que generan.
Para teóricos, analistas y empresas, esto significa una revolución total respecto a lo que se conoce, un cambio drástico en sectores e industrias como el agrícola, el sanitario, la logística o suministros, entre otros ámbitos.
Otro de las áreas donde Internet de las cosas influirá con más fuerza es en los hogares, que serán cada vez más inteligentes (domótica).
Según un estudio publicado en mayo de 2014 por el Pew Research Center Internet Project y la Universidad Elon, basado en 1.600 opiniones de expertos, para 2025 los cuerpos y la enorme mayoría de los objetos que se usan a diario estarán conectados y generaran información en tiempo real, lo que provocará un cambio enorme en temas importantes como la salud, el transporte, las compras, la producción industrial y el medio ambiente.
7. “Big data”
Consiste en la recolección, el almacenamiento, la gestión, la visualización, la vinculación y el aprovechamiento de grandes volúmenes de datos.
También es preciso incluir en el Big data a los sistemas y a las herramientas de software que se utilizan para analizar el valor de la información.
Cada segundo se genera más información digital. La producción de datos en volúmenes masivos es una de las características fundamentales de estos tiempos.
El aumento exponencial de los dispositivos que capturan, almacenan y distribuyen (comparten) datos en cantidades inimaginables y de una manera más simple provocó una explosión de datos (públicos y privados) que crece desenfrenadamente.
La cantidad de información generada y almacenada en el mundo se duplica cada dos años.
En 2002 se produjo un quiebre. Por primera vez en la historia, la humanidad tuvo más información almacenada digitalmente que en soportes analógicos.
El crecimiento fue exponencial y apenas cinco años después, en 2007, casi el 95% de toda la información del planeta ya era codificada digitalmente.
Solo Google fabrica cada día unos 25 petabytes nuevos de datos. Eso equivale a un millón de gigabytes (GB).
Para dimensionarlo mejor: en 48 horas, Google produce y almacena el equivalente a todos los libros que se escribieron en la historia de la humanidad.
YouTube (también propiedad de Google) almacena una hora de videos nuevos por segundo.
8. Ciudades inteligentes
En el año 1800 la población mundial era de mil millones de personas pero en la actualidad hay unos siete mil millones en el mundo.
Este crecimiento trajo problemas de todo tipo como la escasez de energía, el aumento de la pobreza, el despojo de recursos naturales.
Hace un siglo, la mayoría de la población vivía en zonas rurales, por fuera de las grandes ciudades.
Pero esa proporción se fue invirtiendo en los últimos 50 años y se estima que para 2050, más del 70 por ciento de la población total del planeta vivirá en las grandes áreas urbanas.
Cada vez hay más habitantes en las mega ciudades (aquellas que tienen más de 10 millones de habitantes). En 1950 había apenas dos (Nueva York y Tokio), pero en la actualidad son 20 y se pronostican 40 para 2030.
Con el aumento de la tecnología y la capacidad para generar datos digitales, como se vio con la Internet de las cosas y el Big Data, la vida urbana se modificó mediante nuevas herramientas cada vez más sofisticadas.
Nacieron así las ciudades inteligentes con un objetivo preciso: aumentar la calidad de vida de sus habitantes.
Una ciudad inteligente es la gestión creativa de las ciudades con la última tecnología tanto en el diseño y planeamiento como en la optimización de todo proceso para hacerlas más productivas y ecológicas.




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/19034_las_tendencias_que_marcaran_el_futuro_de_internet-2.htm