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11/06/2014 | 11:30hs
•EL MUNDO

Dilma decidió ceder ante los huelguistas y no ir al estadio

La presidenta del Brasil, Dilma Rousseff, anunció que no asistirá a la inauguración del Mundial 2014 que se llevará a cabo en el Arena Corinthians de Sao Paulo el próximo jueves 12/06. Rousseff quiere evitar posibles disturbios o que su presencia motive silbatinas del público en la fiesta inaugural y en el primer partido entre Brasil y Croacia.

 En su lugar hará acto de presencia el ministro de Deportes Aldo Rebelo. Sao Paulo es una de las ciudades de Brasil donde las protestas sociales contra el Mundial siguen con mucha fuerza: una huelga en el subte paraliza la ciudad desde la semana pasada y hubo nuevos enfrentamientos entre policías y manifestantes. Rousseff le pidió a los brasileños que reciban a los visitantes de todo el mundo de manera "calurosa y respetuosa".


Otra demostración de la situación tan delicada que se vive en ese país por estas horas premundialistas.

La encuesta publicada por el Pew Research Center sostuvo que “el clima nacional en Brasil es sombrío”, y quien parece de acuerdo es Dilma.

Entre los resultados de la encuesta se cuentan:

> El 72% de los brasileños está insatisfecho con el rumbo de las cosas en su país, comparado con el 55% poco antes de que se iniciaran las manifestaciones contra la Copa del Mundo en junio del 2013, y con el 49% en el 2010.

> El 67% de los brasileños dice que la economía no está bien, comparado con el 41% del año pasado, y el 36% en el 2010.

> El 61% de los brasileños dice que ser anfitriones de la Copa del Mundo es algo malo, porque le quita dinero a las escuelas, los servicios de salud y otros servicios públicos. Solo el 34% piensa que la Copa del Mundo contribuirá a mejorar la economía.

> El 52% de los brasileños dice que Rousseff está ejerciendo una mala influencia sobre los asuntos del país, mientras que el 48% opina que su influencia es buena.

La única buena noticia para Rousseff es que, a pesar de todo, el 51% de los brasileños dijo que tiene una opinión favorable de ella, mientras que sólo el 27% dijo lo mismo del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves, y el 24% opinó de manera similar sobre el candidato del Partido Socialista Brasileño (PSB), Eduardo Campos.

En ese contexto, Dilma Rousseff ha dado su brazo a torcer para tratar de garantizar la paz durante el campeonato, y después de las amenazas del líder del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), Guillerme Boulos, que días atrás prometió una "radicalización" de las protestas si el Gobierno no cedía, anunció la noche de este lunes 09/06 que atenderá las reivindicaciones del movimiento que ha organizado las mayores protestas contra los gastos de la Copa.

El acuerdo alcanzado con el MTST (que alguna vez fue un aliado del Partido Trabalhista gobernante) desinflará las protestas durante la celebración del campeonato, un alivio para la presidenta Dilma Rousseff.

Ahora está por ver qué pasará con la huelga de los trabajadores del tren subterráneo, que este lunes 09/06 provocó en São Paulo otro terrible día del tráfico vial.

Los trabajadores del suburbano decidieron suspender el paro a última hora de la tarde, pero solo durante 1 día y con condiciones. El miércoles 11/06, víspera del comienzo del Mundial, volverán los paros si el Gobierno del Estado de São Paulo no reincorpora a los 42 empleados que despidió horas antes por su participación en piquetes para exigir mejoras salariales.

Acerca del MTST debe recordarse que lideró la ocupación de 2.000 familias de un terreno próximo al Arena Corinthians, que será este jueves 12/06 el escenario de apertura del campeonato. Su lema es que "si se tiene dinero para la Copa de la FIFA, se tiene que tener para la Copa del pueblo".

La ocupación de los terrenos fue bautizada como la Copa del Pueblo. La construcción del Corinthians en la lejana zona de Itaquera revalorizó el lugar, que sufrió un aumento de los alquileres del 165% en los últimos seis años, según la organización, lo que ha expulsado a parte de la población. Una de las principales exigencias del MTST era la construcción de viviendas para sus habitantes. El Gobierno se ha comprometido este lunes a construir 2.000 casas para ellos.

El movimiento también ha logrado que se amplíe y mejoren las condiciones de un programa social de vivienda y el Gobierno se ha comprometido a estudiar entre varios ministerios cómo mejorar la resolución de conflictos en las calles. El objetivo del MTST es que se limite el uso de la fuerza en las actuaciones de la Policía Militar durante los desalojos de zonas ocupadas.

En cuanto a los trabajadores del subterráneo, un nuevo choque entre la policía y los trabajadores de metro elevó la tensión en São Paulo. El incidente, que se originó en la estación de Ana Rosa, una de las principales de la capital paulista, terminó con la detención de 13 manifestantes. El choque se produjo antes del amanecer del lunes 09/06.

Los huelguistas, que cuentan con el apoyo de otros grupos como el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) o el Movimiento por el Pase Libre (MPL), habían convocado una manifestación en ese lugar a las siete de la mañana. El conflicto se extendió hasta la calle Vergueiro, una concurrida vía cerca de la Avenida Paulista y por la que se accede a la estación de metro.

En la calle, los manifestantes levantaron barricadas con los contenedores de basura a los que prendieron fuego. La Policía Militar utilizó gases lacrimógenos contra los manifestantes.




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/17186_dilma_decidio_ceder_ante_los_huelguistas_y_no_ir_al_estadio-2.htm