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29/04/2013 | 22:28hs
•EL MUNDO

Atentado en Italia mientras juraban los ministros del nuevo gobierno

Por Julio Algañaraz, Roma, corresponsal. Un hombre disparó siete balazos frente al palacio Chigi, mientras juraban los ministros del nuevo gobierno italiano en el Quirinal, la sede del gobierno. Dos carabineros fueron heridos, uno de gravedad. Y una bala rozó a una mujer embarazada. El atacante fue arrestado.

 

Roma está convulsionada. Pasan las horas y lo que ocurrió sin dudas es que a las 11.45 hora local un italiano bien vestido, luciendo saco y corbata, caminó por la plaza frente al palacio Chigi, sede del gobierno, y comenzó a disparar con una pistola calibre 7,65, de origen ilícito, contra dos carabineros de guardia cerca del portón de entrada. Parecia un desequilibrado que tiraba “a la loca”, dijeron fuentes policiales. El gesto causó una gran alarma, agravada porque a esa misma hora, a menos de un kilómetro, en el palacio del Quirinal, sede del presidente de Italia, cinco de los 21 ministros del nuevo gobierno estaban jurando ante el jefe del Estado, Giorgio Napolitano.

Un magistrado dijo esta tarde que el atacante afirmó que había querido balear “a los ministros”, generando nuevas preocupaciones.

Los disparos provocaron las corridas de los miles de turistas que llenaban el centro, por el domingo y un largo puente semanal. Un ataque armado en un lugar sensible del centro histórico, con el Palacio de Montecitorio, sede de la Camara de Diputados, junto al palazzo del gobierno, hizo pensar instantáneamente a los responsables de la seguridad en la probabilidad de una acción terrorista. En cinco minutos decenas de motocicletas y patrulleros, junto con cientos de policías y agentes de los servicios secretos, bloquearon todo el centro.

“¡El Papa, El Papa!”, gritaron algunos en medio del formidable desorden. A tres kilómetros y medio, del otro lado del río Tíber, en esos momentos Francisco presidía una larga ceremonia de confirmación de decenas de miles de chicos venidos de 44 países y se aprestaba a recitar la tradicional oración del domingo al mediodía. Grupos de policías fueron enviados a proteger a más de cien mil fieles en la plaza de San Pedro, mientras entraban en el máximo nivel de alarma los servicios de seguridad en el Vaticano.

Luigi Preiti, de 49 años, un calabrés de Rosarno que perdió su trabajo hace unos meses y no encontraba otro, se había separado de su mujer. Pero su hermano aclaró que “no es un perturbado psíquico, sino un hombre con problemas”. La familia de Preiti no se explica su gesto. Vivía en Piamonte y en los últimos tiempos había ido a estar con su familia en Rosarno Calabro, la ciudad calabresa que ha tenido una gran exposición mediática en los últimos años. Por una gran rebelión de los superexplotados inmigrantes africanos. Por el arresto del “capocrimen” de la n’drangheta, la mafia más grande y peligrosa del mundo, con raíces extendidas también en la Argentina.

Luigi Preiti llegó hasta el Palacio Chigi caminando desde la sede del Parlamento y no del otro lado, como se había creído. Disparó para matar. Al suboficial Roberto Giangrande se le acercó y le tiró dos balazos a la cabeza, porque el carabinero tenía puesto un chaleco antibalas que lo protegía. Al otro carabinero, de apellido Negri, le tiró a las piernas y lo hirió seriamente. Disparó otros tiros y uno rozó a una mujer embarazada que paseaba con su marido y un hijo por la plaza Colonna, frente a la sede del gobierno. La señora fue llevada en ambulancia a un hospital.

Según el flamante ministro del Interior, Angelino Alfano, Preiti quería suicidarse pero se le acabaron las balas en la recamara. Lo cierto es que los policías que lo bloquearon evitaron dispararle y lo tiraron al suelo, donde se lastimó superficialmente la cabeza.

Los dos policías fueron llevados en ambulancia al policlínico Umberto I y se informó que sus vidas no estaban en peligro. Pero el estado del suboficial Giandrande es muy serio. Los médicos descubrieron que una de las balas le penetró por el cuello y pegó contra la cervical bajando por la columna vertebral. Se teme que los daños sean graves.

Mientras tanto, los 21 ministros que habían terminado de juramentar al nuevo gobierno, fueron demorados por razones de seguridad en el palacio del presidente Napolitano, el Quirinal. Pero a la una de la tarde (las ocho en la Argentina), los ministros entraron en el Palacio Chigi por una puerta secundaria, protegidos por un fuerte sistema de seguridad, y se instalaron en la primera reunión plenaria del gabinete en un ambiente muy tenso por los acontecimientos.

Esta tarde se informó que los nuevos miembros del gobierno recibirán fuertes custodias debido al temor de que la exasperación social debido a la aguda recesión económica convierta a los ministros en blanco de las protestas extremas.
 




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http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/15360_atentado_en_italia_mientras_juraban_los_ministros_del_nuevo_gobierno-2.htm