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08/12/2012 | 14:18hs
•EL MUNDO

Dilma contra The Economist, en defensa de Mantega

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha reaccionado con dureza a la petición que hizo el semanario The Economist, en un artículo titulado "Quiebra de Confianza", en el que sostiene que la mandataria debería destituir a su ministro de Economía, Guido Mantega y le aconseja que “nombre un nuevo equipo económico “capaz de conquistar la confianza del mercado”.

 

The Economist embistió duro contra Dilma Rousseff, llegó a calificar de “moribunda” a la economía brasileña, ante la noticia de que el PIB brasileño apenas crecerá un 1% en 2012, acusa al Gobierno de exceso de “intervencionismo” en el mercado y criticó que Rousseff “más aún que Lula (da Silva)” crea “que es el Estado el que debe dirigir las inversiones privadas”.

Ante esas críticas de The Economist, que tuvieron mucho eco en la prensa del país, la mandataria brasileña respondió con tono visiblemente irritado. “En ninguna de las hipótesis este Gobierno, elegido por el voto directo y secreto del pueblo, va a dejarse influir por la opinión de una revista que no sea brasileña”, afirmó.

De todos modos, Rousseff no puede negar la influencia de The Economist en el mundo global, en especial donde Brasil busca inversores directos. Luego, el gobierno del PT tiene problemas importantes con varios grupos editoriales brasileros, que no coinciden con sus políticas (aunque eso nunca le impidió ganar elecciones. Sí provocó el megaescándalo de corrupción 'Mensalao', que acabó con la carrera política de varios líderes del PT).

Algo más: The Economist es propiedaron de Pearson plc, grupo que controla también Financial Times, quien ha comenzado a editar una versión brasilera.

“¡Por el amor de Dios!”, continuó Rousseff, “¿ustedes no saben que la situación de ellos [europeos y americanos] es peor que la nuestra desde 2008? Aquí no quebró ningún banco como Lehman Brothers. Nosotros no tenemos crisis de deuda soberana, nuestra relación entre deuda y PIB es del 35% y nuestra inflación está bajo control. Tenemos 378 .000 millones de dólares de reserva”.

Sin embargo, antes de hacer estas críticas a The Economist, Rousseff había afirmado en la reunión de los países del Mercosur en Brasilia: “Existen razones de sobra para estar preocupados con la situación económica mundial, con un cuadro de menor crecimiento y de recesión. Debemos precavernos contra esas condiciones”.

El Partido del Gobierno, el PT (Partido de los Trabajadores), divulgó una resolución en apoyo de la presidenta argentina, Cristina Fernández, aprovechando su presencia en Brasil por haber aplicado en su país, la Ley de Medios, que afecta al grupo de prensa Clarín. Según el PT, esta medida “contribuye a ampliar la libertad de expresión”.

En dicha resolución, el partido del Gobierno Rousseff, “defiende para Brasil la adopción de medidas que impidan la existencia de monopolios, especialmente la concentración de radios y televisiones en las manos de pocas empresas”.

Según el PT “al contrario de lo que afirman los medios brasileños, la nueva legislación argentina contribuye a ampliar la libertad de expresión y a ensanchar las transformaciones democráticas y sociales implantadas por los gobiernos Néstor y Cristina Kirchner”.

Esa postura del PT choca sin embargo con las declaraciones hechas recientemente por la presidenta Rousseff a este diario en las que reafirma su compromiso con la libertad de expresión. “Prefiero el ruido y las posibles exageraciones de los medios, al silencio de tumba de las dictaduras”, dijo.

Con Cristina

Las presidentas Dilma Rousseff y Cristina Fernández de Kirchner, coincidieron el viernes 07/12 de noche, en una reunión bilateral en Brasilia, en que ambos países deben aumentar y diversificar su comercio bilateral y hacerlo "más intenso" con el resto de la región.

"Se habló de aumentar el comercio, de diversificarlo y encontrar maneras de favorecer un intercambio comercial más intenso no sólo entre Brasil y Argentina sino también en la región, dentro del Mercosur y de Sudamérica", dijo el canciller brasileño Antonio Patriota tras el encuentro.

Las mandatarias se reunieron después de participar en la cumbre del Mercosur en Brasilia.
La reunión se extendió por unas tres horas y abordó otros temas de la relación bilateral, como "inversiones, proyectos de integración relacionados con infraestructura y energía, la integración en el ámbito del Mercosur y de América del Sur", añadió.

Fue "una conversación muy amplia y extremadamente positiva. La idea ahora es realizar una reunión técnica para detallar algunas ideas que surgieron hoy en la semana del 14 al 18 de enero", indicó.

Kirchner invitó a Rousseff "a visitar El Calafate, su tierra, a fines de enero", después de que ambas participen en la cumbre Unión Europea-América Latina.

Ambas "se van a reunir en El Calafate (Patagonia, sur de Argentina)con sus ministros en una reunión muy parecida a ésta donde vamos a repasar lo actuado, cómo fue implementando y ver cómo seguir en adelante", dijo por su parte el canciller argentino, Héctor Timerman.

"Creemos que éste va a ser un salto cualitativo para la profundización de la relación y la profundización de la integración productiva en la que estamos trabajando", añadió.

El intercambio bilateral de Brasil y Argentina sumó US$ 39.615 millones en 2011, cifra récord, con amplio superávit para Brasil de US$ 5.803 millones.

Las exportaciones locales a Argentina, tercer socio comercial de Brasil, se redujeron 20% entre enero y agosto, tras la imposición de restricciones y barreras.

De su lado, las exportaciones argentinas a Brasil también cayeron 7% en ese período.
 




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/14708_dilma_contra_the_economist_en_defensa_de_mantega-1.htm