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03/11/2011 | 14:40hs
•NACIONALES

Llega la hora de los ajustes

Los ministros de Economía, Amado Boudou, y de Planificación Federal, Julio De Vido, anunciaron el comienzo del recorte de subsidios en los servicios públicos pero ¿alcanzará para equilibrar las cuentas? Luego, ¿cómo impactará en el discurso del ladriprogresismo?

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Fue hace apenas 10 días... (Foto: Raúl Ferrari/Télam)
. La Subsecretaria de Presupuesto del Ministerio de Economía, y la Subsecretaría de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación tienen por delante una pesada tarea: el recorte de los subsidios, y si la comienzan ahora supone que en esos cargos no habrá cambios el 10/12 porque no se correría el riesgo de tener que comenzar luego todo de nuevo. Las cuentas fiscales están muy pesadas como para esa especulación.

Amado Boudou aseguró que se iniciará un proceso para personalizar los subsidios, porque "quien no los requiere no debería tenerlos". Ya lo intentó Guillermo Moreno en su momento. Boudou no descubrió la pólvora. Moreno no consiguió que ni Edenor ni Edesur le exhibieran un padrón segun capacidad adquisitiva o alguna valoración semejante de los usuarios.

Boudou es verborrágico. Demasiado. Un repaso a las declaraciones del ministro provocan asombro. En el propio Frente para la Victoria comienza a ser acusado de triple discurso. Dicen que en sus visitas al banquero Jorge Brito parlotea bien diferente que en sus diálogos con los militantes del FpV. Pero lo que antes divertía, ahora molesta, aunque sea el vicepresidente de la Nación electo.

El gran interrogante es ¿quién es el ministro de Economía idóneo para la etapa que viene?

¿Es mejor que permanezca Boudou?

¿Finalmente será la hora de Mario Blejer? El problema es que Cristina no solamente quiere alguien que conozca de Economía sino que haga lo que ella pretende pese a no saber mucho del tema...

¿Guillermo Moreno, el hombre fuerte, que castigó a todos los ejecutivos de Siderar días atrás, y hasta le exhibió su poder al propio Boudou y Débora Giorgi, sus acompañantes? Ya Néstor Kirchner quiso hacerlo ministro y no pudo: terminó designando a Carlos Fernández.

¿Mercedes Marcó del Pont?

¿La citada Giorgi?

Ricardo Echegaray aparece reprobado luego de sus más recientes declaraciones.

Hernán Lorenzino parece flojito...

Luego de elegir el ministro ¿cuál es el equipo que acompañará al ministro? No parece existir un 'team' de recambio. ¿Habrá que seguir con lo que ya se tiene?

El problema de fondo no resultan las medidas cambiarias.

El problema es la corrida bancaria que permanece encubierta para la gente pero existe.

Y un Fisco exhausto.

La balanza comercial ya no es tan favorable.

Los pilares del 'modelo' están consumidos. ¿Podrán recuperarse? No sin costo.

Los recuros de la ANSeS y del Banco Central se encuentran muy exigidas. Todo lo que se denunció durante la campaña electoral reciente parece que era cierto. Será muy interesante lo que viene, al menos para 53,9% de los electores...

Aqui algunos recortes.

Despacho de Reuters:

"Argentina dijo hoy miércoles que revisará los millonarios subsidios estatales al transporte, el agua y la energía, y que eliminará algunos.

La medida provocaría alzas en las facturas de los usuarios en momentos en que el Gobierno busca reforzar sus alicaídas finanzas.

La eliminación inmediata de subsidios a algunos sectores de la economía permitiría un ahorro fiscal anual de $ 600 millones (US$ 129 millones), según el ministro de Planificación Julio De Vido, pero una comisión revisará las ayudas estatales que se reciben en otras áreas.

"Las tarifas no se modifican. Lo que se va a cambiar es el rango de los subsidios en la medida que los sectores no ameriten necesitarlos", dijo De Vido.

Mantener la intrincada red de subsidios estatales costaría al Tesoro argentino unos $ 70.000 millones (US$ 16.300 millones) este año, un alza de casi un 40% frente al año pasado, según cálculos privados.

De Vido agregó que el ahorro de 600 millones de pesos " es un primer paso " y que la comisión estatal " va a seguir analizando actividad por actividad " donde recortar, buscando un criterio de " equidad ", aseguró.

El sistema de subsidios, que beneficia a empresas y a usuarios, es parte fundamental de la política económica del Gobierno, con la que busca evitar fuertes alzas de precios en medio de una elevada inflación que amenaza el crecimiento de la economía.

Desde hace años, millones de argentinos pagan precios irrisorios por los servicios de gas natural, electricidad y agua potable, debido a que el Gobierno mantiene virtualmente congeladas las tarifas de los servicios públicos.

Esto "se va a traducir redireccionando el sistema de subsidios. ¿ Qué quiere decir redireccionar ? En algunos casos eliminándolos, en otros reduciéndolos en forma parcial y en otras, sosteniéndolos en forma plena", señaló el ministro de Economía, Amado Boudou, en conferencia de prensa junto a De Vido.

La decisión de eliminar y revisar el sistema de subsidios sigue a una determinación del Gobierno de la presidenta Cristina Fernández de restringir la compra de dólares, iniciativas planteadas a pocos días de que la mandataria fuera reelecta por otros cuatro años."


Jorge Oviedo en el diario La Nación:

"La necesidad tiene cara de hereje.

El vicepresidente electo, Amado Boudou, y el ministro de Planificación, Julio De Vido, anunciaron hoy un plan de ajuste, que repercutirá en el bolsillo de los consumidores y que busca equilibrar las cuentas fiscales.

Los subterfugios que utilizaron para anunciarlo y no decir " ajuste " ni " aumento " hicieron que los anuncios fueran confusos y contradictorios.

Los subsidios a los servicios públicos son una de las principales fuentes de aumento del gasto.

De Vido dijo que los bajarán y no subirán tarifas.

Si la gente se fija en sus facturas de luz, agua y gas y en los boletos de colectivos del área metropolitana verá que desde hace tiempo aparecen leyendas que advierten que hay un subsidio.

En las facturas de electricidad, agua y gas está la tarifa, el total que se debería pagar y el monto del subsidio, que se descuenta.

La tarifa podría no cambiar, pero si se retira el descuento habrá que pagar por los servicios.

La llamada quita de subsidios en muchos casos, como aeropuertos, seguro, telefonía móvil, actividades extractivas, significará un aumento de impuestos y tasas, como las aeroportuarias y de portuarias.

Los ministros no detallaron cómo será, aunque dicen que, en muchos casos, ya está decidido.

Pero es obvio que los usuarios pasarán a pagar más.

De Vido dijo que no habrá aumento en el transporte, pero luego comenzó a explicar que se trataría de quitarle el beneficio a quien no lo necesita y mantenérselo a quien depende de él, mediante la identificación con la tarjeta Sube.

El traspaso de los subterráneos tendrá seguramente objetivos fiscales, pero también políticos, de "tirarle" un gasto y ponerlo en un aprieto al adversario Mauricio Macri.

Si como dijo De Vido, se subsidiará la demanda y no la oferta, se hará lo correcto.

El sistema utilizado hasta ahora no sólo es económicamente desastroso e inequitativo : es además una fuente de corrupción colosal.

Y si en algún período no había más remedio que utilizarlo, ese período no llegó hasta 2008, como dijo Boudou y repitió De Vido (...)."

Alcadio Oña en el diario Clarín:

"Era un secreto a voces que, pasadas las elecciones y asegurado el triunfo de Cristina Kirchner, el Gobierno iba a meter mano en el sistema de subsidios.

Simplemente, porque además de indiscriminado ya es definitivamente insostenible y pega directo en cuentas fiscales cada vez más comprometidas.

En los primeros nueve meses del año, se gastaron $ 31.200 millones en sostener las tarifas de luz y gas, casi tres veces más que el costo de la Asignación Universal por Hijo. Y en el transporte de pasajeros se fueron $ 14.400 millones.

Es una factura que, desde 2005, ha tenido un crecimiento exponencial. Sólo comparado con el año pasado, el costo de los subsidios energéticos aumentó nada menos que un 74 por ciento Y los del transporte, arriba del 60 por ciento.

El Gobierno ha decidido avanzar por costado políticamente menos doloroso: entre otras, pierden el beneficio las compañías petroleras, mineras, las telefónicas y los grandes aeropuertos. Pero basta contrastar el ahorro de $ 600 millones anunciado con la montaña de plata en juego para advertir que eso equivale a una gota en el mar.

Quedó claro, en la conferencia de prensa de los ministros Boudou y De Vido, que pronto les llegará el turno a los consumos domiciliarios. Evitaron hablar de tarifas, por temor a "las tapas de los diarios", según admitió De Vido.

Pero no hay manera de reducir los subsidios domiciliarios sino es a través de ajustar las tarifas. Así sea con aumentos graduales, que dejen afuera a los sectores de menores recursos y carguen sobre las capas medio bajas, medias y altas: justamente, el modelo en el que viene trabajando el Ministerio de Planificación.

Boudou habló de equidad, que es como aceptar que hasta ahora no la hubo. Y efectivamente no la hay: estudios privados han demostrado que es mucho mayor el provecho que sacan los sectores de más altos ingresos que aquellos anclados en los últimos escalones de la pirámide social.

La pregunta obvia es ¿por qué no se decidió empezar antes, si el sistema tiene todos los defectos que los ministros reconocieron?

Y la respuesta también es obvia: porque el kirchnerismo nunca quiso pagar costos políticos.

El problema fue arrojado debajo de la alfombra, hasta que encararlo resultó inevitable. (...)".

 




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/09876_llega_la_hora_de_los_ajustes-4.htm