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29/11/2010 | 13:19hs
•EL MUNDO

España: Cumbre Gobierno-empresarios en La Moncloa

La semana terminó con una caída de -7% en la Bolsa de Madrid y, a pedido del rey Juan Carlos, hay cumbre entre empresarios y José Luis Rodríguez Zapatero.  

La cita fue en la mañana del sábado 27/11 en La Moncloa, desde las 10:30 madrileña y por 3 horas, acerca de cómo promover el empleo y el consumo en España, más transparencia en las cuentas públicas y en las entidades bancarias, reforma financiera antes de final de año y reforma del sistema previsional en marzo.

Las ausencias más destacadas: los presidentes de Inditex, Amancio Ortega (fortuna personal Nº1 de España), y del BBVA, Francisco González, quienes enviaron a sus CEOs por "compromisos ineludibles". Y solo hubo 1 mujer: la presidenta de Hispasat, Petra Mateos, aunque también estaba invitada Carmen Riu, de la cadena hotelera Riu.

Todo un símbolo La Moncloa como escenario. El Palacio de la Moncloa fue construido en 1642 y perteneció al Virrey del Perú Don Melchor Antonio Portocarrero y Lasso de la Vega, III Conde de Monclova, de cuyo nombre deriva el actual del palacio.

En 1866 fue cedido al Estado.

Pero se encontraba en plena línea de frente durante la Guerra Civil, y fue destruido casi por completo, quedando casi únicamente en pie 4 paredes y alguno de sus balcones.

En los años '60 fue reconstruido y ampliado. Es más bonito hoy día que en el pasado.

El contexto fue la entrega al rey Juan Carlos del documento de la empresarial Fundación Everis, y él forzó el encuentro bipartito.

Así lo explicó José Antonio Zarzalejos para El Confidencial:

"(...) El Gobierno no tiene toda la responsabilidad de lo que ocurre, aunque le corresponde un porcentaje determinante. No sólo por su sobreseimiento suicida en valorar los tiempos y las profundidades de la crisis, sino por un comportamiento posterior -actual, incluso- que sugiere esas “dudas” de los mercados a que se acaba de referir el socialista y vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia.


Todos tenemos dudas y son, más o menos, éstas:


1) Qué razones existen para que la reforma laboral no haya sido más profunda y renovadora;


2) Por qué se está dilatando el proceso de reconversión de las Cajas de Ahorro;


3) Cuál es la razón por la que el Ejecutivo ha aplazado al próximo año la reforma de las pensiones;


4) Qué motivos existen para que no se haya aprobado todavía el proyecto de ley de Economía Sostenible en el que se prevé la imprescindible reforma de los órganos reguladores;

5) Cómo es posible que ocho comunidades autónomas incumplan los límites del déficit establecido para 2011;

6) que condicionantes atenazan al Gobierno para no solucionar por vía legal el grave problema energético en España con grave coste para las empresas y seria carga para los Presupuestos Generales del Estado y


7) entre otras, a qué se está esperando para la reordenación del número de las demarcaciones municipales en nuestro país y su financiación.


Datos para la desconfianza


Ante estos retrasos surgen legítimas dudas acerca de la voluntad, determinación y competencia del Gobierno, no sólo en los mercados, sino -de manera alarmada- entre la clase empresarial que contempla cómo el diferencial del bono español con el alemán ha alcanzado el récord de los 270 puntos básicos; cómo el desempleo es resistente a descender del 20% (se esperan malas cifras de Noviembre); de qué manera la inflación se ha encaramado hasta el 2,3% al tiempo que estamos en un estancamiento del PIB con tendencia recesiva; a qué velocidad cae la Bolsa castigando a las Compañías más potentes e internacionalizadas y empequeñeciendo el ahorro de los ciudadanos y con qué perseverancia continúa la crisis en el sector inmobiliario que durante cinco meses consecutivos sigue cayendo como lo demuestra la minoración en la concesión de créditos hipotecarios (un 15,9% menos en septiembre).

Se da la circunstancia, de que en estas condiciones, bancos y empresas españoles de primera fila obtienen financiación en los mercados internacionales con más facilidad y mejores precios que el propio Estado. Es decir, España es un lastre y no un activo.


El documento de la Fundación Everis está suscrito por un centenar de empresarios, intelectuales y académicos que, en un gesto repleto de desconfianza hacia el presidente del Gobierno, se lo presentan al Rey como Jefe del Estado.

Esta acumulación de variables negativas está en la raíz del documento de la Fundación Everis que enmienda a la totalidad el panorama económico, social y político de España, suscrito por un centenar de empresarios, intelectuales y académicos que, en un gesto repleto de desconfianza hacia el presidente del Gobierno, se lo presentan al Rey como jefe del Estado, quien hace exactamente lo que debe: de una parte, escucharles y atenderles y, de otra, remitirles al líder del Ejecutivo para que éste asuma sus responsabilidades.


La reunión de hoy en La Moncloa responde a un correcto procedimiento inspirado por la Jefatura del Estado: los gestores de las grandes empresas españolas, que se ven lesionados por el desplome de la marca España, que han diversificado sus negocios en una estrategia cauta y emprendedora, deben enfrentarse y hablar con un presiente en el que, mayoritariamente, no confían y cuyo liderazgo observan constreñido por prejuicios excesivos, incompetencias reiteradas y falta de sentido de Estado. De no ser así, la inmensa mayoría de los firmantes del documento de la Fundación Everis, jamás hubiesen asumido un compromiso de orden político-social de tanto calado como el que se plantea en el documento, razón por la que priorizaron la interlocución con el jefe del Estado -permanente, suprapartidaria, unitaria- sobre cualquier otra. (...)".

Los empresarios esperan que la reunión sirva para arrancar el compromiso del presidente de que el Gobierno acelerará las reformas estructurales necesarias para generar confianza en los mercados internacionales y evitar que los inversores sigan arremetiendo contra la deuda. El único de ellos que se ha atrevido a desvelar sus peticiones ha sido el consejero delegado de la cadena hotelera Sol Meliá, Gabriel Escarrer, que aseguró a Efe que es fundamental que se acometan reformas fiscales que fomenten la estabilidad del sector turístico, que siempre ha tenido más peso en la economía que la construcción.

La lista de los convocados:

José Manuel Entrecanales, Acciona

Florentino Pérez, ACS

Francisco Javier García, Anfac

Emilio Botín, Santander

Ángel Carlos Ron, Banco Popular

Francisco González, BBVA

Rodrigo Rato, Caja Madrid

Dominique de Riberolles, Cepsa

Isidoro Álvarez, El Corte Inglés

Antonio Hernández, Ebro Foods

Borja Prado, Endesa

Baldomero Falcones, FCC

Jorge Calvet, Gamesa

Salvador Gabarró, Gas Natural

Víctor Grifols, Grifols

Rafael del Pino, Ferrorvial

José María Aldecoa, Grupo Mondragón

Ignacio Sánchez Galán, Iberdrola

Antonio Vázquez, Iberia

Amancio Ortega, Inditex

Francisco Javier Monzón, Indra

Isidro Fainé, La Caixa

José Manuel Martínez, Mapfre

Juan Roig, Mercadona

Juan Miguel Villar Mir, OHL

Antonio Brufau, Repsol

Luis Fernando del Rivero, Sacyr

Sebastián Escarrer, Sol Meliá

Alejandro Echevarría, Telecinco

César Alierta, Telefónica

Salvador Alemany, Abertis

Juan José Hidalgo, Globalia

Josep Oliu, Banco Sabadell

José Manuel Lara Bosch, Planeta

Petra Mateos, Hispasat

Luis Riu Guell, Hoteles Riu

José Lladó, Técnicas Reunidas

Santiago Seage, Abengoa

Ángel Simón, Agbar.
 




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/03539_espana_cumbre_gobierno-empresarios_en_la_moncloa-2.htm