Imprimir
08/07/2010 | 20:11hs
•DEPORTES

Le dio una lección

Le ganó sin discusión a Alemania 1-0 en Durban con un gol de cabeza de Puyol. Dominó a voluntad jugando un fútbol de alto vuelo. El domingo define con Holanda y uno de los dos será campeón por primera vez.  

Y una noche, ante 60 mil personas en un estadio imponente y ante millones de amantes de este deporte en todo el mundo, apareció España. El equipo que llegaba como favorito y que hasta ahora sólo había mostrado raptos de buen juego, dio una magistral lección de fútbol. Tuvo paciencia para buscar, precisión para tocar y convicción para reivindicar la esencia del juego más hermoso que inventó el hombre.

El domingo, en la final ante Holanda, España podrá ratificar la vieja idea de que, en el fútbol, el mejor camino para ganar es jugar bien. Y que jugar lindo y jugar bien a veces pueden ser sinónimos.

De la mano del inmenso talento de Xavi e Iniesta, pero con todo un equipo desplegado en busca del gol, España le ganó a Alemania la posesión de la pelota y la fue empujando contra Neuer. A lo largo de todo el primer tiempo, el equipo de Del Bosque se reencontró con el fútbol que había prometido y compuso su mejor actuación en lo que va del Mundial. El ingreso de Pedro en lugar del Niño Torres le dio movilidad en los últimos metros pero no le quitó peso en ataque.

Sin embargo, esa paciencia para buscar y esa precisión para llegar hasta el borde del área no se tradujeron en llegadas netas. Apenas pudieron contabilizarse dos a lo largo de los 45 iniciales, aunque claras. A los 6, Pedro cedió en cortada a Villa y el toa que del goleador encontró el achique del arquero. Y a los 13, Puyol cabececó al gol un centro de Iniesta y la pelota salió sobre el travesaño.

En inferioridad y sin ayuda Schweinsteiger contra cuatro españoles, a Alemania no le quedó más que replegarse y apostar a la seguridad de sus centrales para aguantar y a las trepadas de su lateral derecho Lahm para arrimar algo de riesgo. Podolski fue impreciso por izquierda y a Klose no le llegó una. La ausencia del suspendido Müller fue indisimulable.

Daba gusto ver rotar a todo el equipo español en función de ataque. Pedro aparecía como armador, Iniesta como puntero y Xabi Alonso como certero lanzador cuando elegían el pase largo y no la pared en corto. Pero no hubo caso. Alemania, que apenas generó peligro en un par de corners y con un tiro desde lejos de Trochowski, se llevó lo mismo que su rival al cabo de la primera mitad. Y casi se pone en ventaja en la última jugada, cuando Sergio Ramos derribó a Oezil dentro del área. Pareció penal.

Si España ganó el primer tiempo "por puntos", salió a jugar el segundo para ganarlo por nocaut. Lo que en los primeros 45 fue un dominio claro pero que se diluía en los metros finales, en la reanudación fue directamente una tarea apabullante. El gol era sólo cuestión de minutos. Todo un equipo trabajando en la recuperación con Busquets como eje, una circulación fluida con la magistral conducción de Xavi, Iniesta impredecible como wing izquierdo y Pedro imparable.

Hubo cinco jugadas de riesgo en poco más de 15 minutos, algunas de ellas separadas por segundos. Pero en dos Alonso erró el tiro final. Y en una lo perdieron Pedro y Villa. Y en otra Podolski trabó justo a Sergio Ramos.

A los 24, Klose tuvo su única chance y elevó el remate. Alemania, sin quite y sin contraataque, parecía resignada a que su rival tradujera por fin ese dominio abrumador en ventaja. Y eso fue lo que ocurrió a los 28, cuando Xavi lanzó un corner y Puyol conectó un impresionante cabezazo.

Entonces comenzó otro partido de 20 minutos. Alemania salió a buscar lo que no buscó hasta ese momento y arrimó algo de peligro en un par de centros. Pero le dio metros a su rival. Y si España fue amenazante sin espacios, con ellos fue temible. Villa y Pedro tuvieron el 2-0 en sendos mano a mano, pero fallaron.

El final encontró a Alemania jugada a algún centro y a España, segura y sobria, aguantando cerca de Casillas sin grandes sobresaltos y a punto de anotar el segundo. Ya había hecho lo suyo cuando correspondía, con una actuación soberbia y lujosa. Y se fue entre aplausos, como un campeón
 




Link:
http://www.sintesiscorrientes.com/notix/noticia/00769_le_dio_una_leccion-2.htm