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15/06/2010 | 09:12hs
•NACIONALES

"Me hubiese gustado ser candidata a gobernadora pero... esperaré"

En la senadora nacional Hilda de Duhalde es posible advertir una interesante evolución. En verdad, los Duhalde 2010 no son los de 1999. Tampoco los de 2002. Ellos han crecido, probablemente, más que los Kirchner, con quien tanto compartieron durante 2003.
 

La senadora nacional Hilda Beatriz González de Duhalde (Buenos Aires-Peronismo Federal), repasó todos los temas: el matrimonio entre personas del mismo sexo, la educación, y la asistencia de los más pobres. Ella dijo que está dispuesta a acompañar a su marido Eduardo Alberto Duhalde y que no buscará ningún cargo. Cree que el país necesita de Duhalde en los próximos tiempos.

-¿Cuál es su posición con respecto a la ley que ampararía el matrimonio entre homosexuales?

-Si tuviera que votar la ley tal cual vino de Diputados, yo votaría en contra, porque creo en el derecho natural, porque creo que nosotros tenemos una construcción cultural que hace que lo natural sea que haya un nombre y una mujer contrayendo matrimonio. Por otro lado está en nuestra Constitución, a través de tratados, que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.

Creo que los homosexuales tienen derecho a unirse, derecho a tener garantizados la sucesión en caso de no haber herederos forzosos, que tienen derecho a la pensión o a la obra social, pero prefiero llamarlo Unión Civil.

En cuanto a la adopción, es cierto lo que plantean los homosexuales de que hay chicos que viven en instituciones, que son maltratados por sus padres, pero también creo que es fundamental para la formación psíquica de un chico que tenga claro las diferencias entre el hombre y la mujer porque en algún momento de su vida se tendrá que identificar con la figura materna o paterna. Por otro lado, estamos hablando de minorías y hay estadísticas que dicen que las uniones homosexuales no duran más de un promedio de tres o cuatro años y en general tienen dificultades importantes a la hora de separarse.

Creo que habría que detener el tratamiento de esta ley y plantearse una consulta popular junto con la elección de 2011 y ver qué opina la sociedad, porque si bien es un tema importante y trascendente, no es urgente. El Gobierno intenta sacarnos de las preocupaciones serias que tiene el país y meternos en estos temas que hoy no deberíamos estar discutiendo.

Los Legisladores no son personas comunes de la sociedad, forman parte del Estado, entonces tienen que legislar pensando qué modelo de país quieren. Cuándo veo Diputados que votaron a favor sólo porque tienen un hijo homosexual pienso que votaron según su problema en particular y él tiene que legislar para todo el país.

Hay gente que vota por no quedar mal con los medios de comunicación, otros que poseen deshonestidad intelectual y no muestran su verdadero sentir o pensar. Los legisladores que le temen a este Gobierno se quedaron y votaron pero aquellos que le tienen menos medio se fueron para no quedar mal con los medios masivos de comunicación.

-¿Cuál es la ley que debería tratarse en el Senado?

-La mayoría de las leyes que quieren modificar en materia económica, social, institucional lo que hace este Gobierno es que no se traten. Ahora en Diputados están tratando el Consejo de la Magistratura y creo que será con bastante éxito, vamos a ver qué pasa en el Senado donde los números son muy parejos.

Por otro lado tenemos la reformulación del INDEC, el tema de los ATN y en materia social hay muchísimos proyectos pero que no están en la intención del Gobierno. El Ingreso Universal por Hijo que es una idea de CTA de hace muchísimos años y de la Coalición Cívica, el Gobierno no la quería tratar, pero al ver que tenía la mayoría sacó un decreto y lo implementa; eso también es deshonestidad intelectual, no reconocer que hubieron otros que estuvieron trabajando durante muchos años para llevarlo adelante.

-¿Le hubiera gustado ser Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires?

-Si claro, me hubiese gustado pero éste era el momento en que, al postularse mi marido como Presidente yo debía acompañarlo, es por eso que me corro a un lado y trato de ayudarlo.

-¿Y hubiese acompañado a su marido desde la Vicepresidencia?

-No, en absoluto. Es más, si la sociedad aceptara que la fórmula fuera Duhalde - Duhalde estaríamos muy mal, porque significa que ya perdimos todos los límites de lo que está bien y lo que está mal.

-¿Está de acuerdo con los Programas de Cooperativa de Trabajo brindados por el Gobierno?

-No, no estoy de acuerdo porque en realidad no estimulan el deseo de las personas a buscar trabajos genuinos. Creo que debe haber un sólo ingreso por familia que no supere la línea de indigencia para que así el hombre salga a buscar un trabajo, es decir garantizarle el alimento o las cuestiones básicas, pero que también tenga la necesidad de trabajar para mejorar su vida. Porque, si tanto el hombre como la mujer del hogar reciben $1.200 y además la Asignación Universal por Hijo y tienen un sueldo y el Programa Familia y demás, están superando lo que gana cualquier empleado municipal.

Todo lo que está hecho en materia social está injustamente distribuido, mal y hay sin duda que revisarlo.

-¿Volvería a implementar la labor de las Trabajadoras Vecinales?

-No, no me gustaría. Creo en la organización social porque el Estado, aún el Municipal, no puede llegar a la base de la comunidad, está lejos de la gente. Entonces creo en la gente que quiera colaborar, posiblemente le daría otro formato pero sí creo en el trabajo comunitario, porque es el más cercano al pueblo y que puede ser el nexo entre la gente y el Municipio.

-¿Cómo ve hoy en día a la educación en Argentina?

-Está vigente hace cuatro años una maravillosa ley de educación que no se implementa, ese es el problema.

Hay que ocuparse del contenido, de la capacitación de los docentes, el reconocimiento de lo difícil que es ser docente y de las atribuciones que debe tener un director de escuela quien debería sentirse acompañado por el Estado para poder ejercer la autoridad, que no es autoritarismo.

Hoy no existe la autoridad, no existen docentes bien reconocidos, tampoco la familia acompaña al grupo de maestros sino que van de lado de los chicos por más travesuras que hagan, aparecen docentes armadas, jóvenes golpeando a un padre sólo por que opina distinto; está todo mal en la educación y en el medio están los chicos que no reciben la educación que corresponden ni tampoco premios y castigos, entonces nadie se atreve a ponerle una mala nota y una sociedad que no tiene premios y castigos no es una sociedad justa, y ahí empiezan la rebeldías de los chicos, de los docentes y de los gremios también que no trabajan para mejorar la calidad educativa sino sólo para el salario docente.

Por supuesto que el docente debe ganar bien, pero también debe trabajar para que la educación sea de excelencia, para que no tenga la necesidad de trabajar más que en un lugar y para que se respete la autoridad.

Aquí hay que desatar muy despacito un madeja enredada porque este Gobierno va a dejar un campo minado y habrá que ir desactivando de a uno los problemas, pero sin generar más conflicto.

-¿A qué puede deberse la mala prensa que han intentado hacer contra su marido?

-En primer lugar, carecemos de dirigentes de peso en la Argentina, el único hombre que le inspiraba temor a Kirchner era Duhalde, sin darse cuenta que realmente Duhalde se había ido de la política, pero como toda persona con cierta perversidad cree que los demás son iguales, entonces había que destruir a Duhalde y tuvo una acción sistemática de destrucción con la figura de Duhalde y llegamos a esta situación donde él tiene que volver a la política y tiene que recuperar su imagen porque la gente se va dando cuenta que tenemos una dirigencia política muy débil para enfrentar el país que viene.

-¿Usted ve apoyo de los integrantes del Partido Justicialista hacia Duhalde?

-Si y la verdad es que cada vez lo noto con más claridad.

-¿Qué opina sobre ésta facilidad de algunos dirigentes en integrar un día la oposición y al otro formar parte del oficialismo?

-Vuelvo a la honestidad intelectual. Hay gente que es íntegra, que tiene convicciones y que las defiende, que está en un partido porque coincide con la ideología de ese partido.

Sin embargo hay gente que entra a los partidos para salvarse, para alcanzar un lugar entonces no tiene convicciones y le da lo mismo ir para un lado que para el otro. Los que como yo creemos que hay que tener convicciones muy firmes y defenderlas, no nos intentan comprar.

 




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